Este es un articulo que escribió Jorge en la revista "SER Y VIVIR" que publicó Graciela Otavis, se acuerdan? fue en Septiembre del 2000. Un beso gigante para todos!! Espero que lo disfruten como lo disfruto yo y lo tengo tan presente. Los quiero mucho!!! Juntemonos en Gambrinus!!! Pronto!!! Angeles FM
La Máquina de Producir Sueños – por Jorge Lira
¿Todo está mal?
Desde hace un tiempo, me siento contaminado por esa profunda obsesión que puede percibirse en la sociedad, de hacernos sentir a todos involucrados en males de los que no somos de ningún modo responsables, y que, además no está a nuestro alcance resolver. Por otro lado, aunque quisiéramos intentar resolverlos, no seríamos escuchados ni tenidos en cuenta.
Hay quienes se esfuerzan por comunicar el caos, lo despreciable de una sociedad, las conductas corruptas y el desinterés por una vida mejor, y hacen de la información un negocio mediático que sin duda debe tener sus intereses creados. Nosotros los artistas debemos enfrentar y neutralizar esos intereses, aferrándonos intensamente, y amando en profundidad, cada momento de nuestra vida.
No significa esto negar una realidad que conocemos y sentimos, pero esa realidad no tiene que asustarnos ni paralizarnos. El solo hecho de disponer de nuestro tiempo, de nuestros sueños, de nuestra vocación, nuestros deseos y nuestra fantasía, al servicio de una tarea creativa y transformadora, habla también de otra realidad, que debemos defender con otras armas.
En la historia del arte, los grandes creadores padecieron, lucharon y enfrentaron enormes conflictos y revoluciones sociales, y sin embargo resurgieron y plasmaron sus sueños.
Este que vivimos, es uno de esos momentos en que los verdaderos artistas resurgen, florecen, transforman; éste es el momento en que cada movimiento que realicemos, cada valla que derrumbemos, provocará el cambio y la revolución. Una revolución que active, inspiradora, revitalizadora.
La mirada de los oprimidos está puesta en todos los que seamos capaces de levantarnos y soñar (no podemos dejar de soñar). Una sociedad que se derrumba, es el estímulo más fuerte para que los artistas se levanten.
Cuando hablo de verdaderos artistas, hablo de los que creen, de los que dedican su vida o ese momento de vida, que es un proyecto, un sueño, una ilusión.
No debe asustarnos la palabra artistas; son otros los que se tienen que asustar de que nosotros existamos.
Todos los que creamos, fantaseamos y proyectamos plasmar con imágenes creativas la vida, pertenecemos a ese gran engranaje de “la máquina de producir sueños”.
Nada debe provocarnos el desinterés, la desilusión, el cansancio, la desidia; no dejemos que nada se interponga en nuestra tarea, que es el arte.
Cada uno de nosotros movilizamos ¡tantas cosas!, que tenemos que ser capaces de aceptar el poder que ejercemos por el solo hecho de dedicarnos a lo inexplicable, que es simplemente soñar y ver la vida desde otro ángulo.
Si no nos aferramos a la idea de que somos servidores, mensajeros de que es posible un mundo mejor, nuestro esfuerzo se deprime, y caemos en ese lugar que otros quieren que caigamos.
Los invito a ejercer la alegría, deben darse ese permiso; tenemos motivos para estar alegres, la vida es la suma de los más y de los menos. Si somos capaces de caer, también podemos levantarnos.